Vanessa Guillen

US Army

Noticias Telemundo .- Investigadores del Ejército estadounidense han identificado los restos hallados el pasado martes enterrados cerca de la base texana de Fort Hood como pertenecientes a la soldado Vanessa Guillén, desaparecida desde el 22 de abril, según ha confirmado a Noticias Telemundo la abogada de la familia, Natalie Khawan.

Uno de los soldados sospechosos de su desaparición, Aaron David Robinson, se suicidó durante la madrugada del miércoles, cuando las autoridades trataban de contactarlo. La novia de Robinson, Cecily Aguilar, fue acusada de manipular evidencia y dijo que había ayudado a deshacerse del cadáver, según documentos judiciales.

Los investigadores creen que Vanessa murió tras recibir una serie de golpes contundentes en el cuerpo el 22 de abril en Fort Hood.

Jonathan W. Varga, agente especial del FBI involucrado en la investigación, ha prestado declaración jurada ante una corte federal para sustentar el caso contra Aguilar.

La mujer habría admitido que el hombre golpeó a Guillén con un martillo en la cabeza en la base hasta matarla, y luego la trasladó en una caja para enterrarla. El agente del FBI asegura que la pareja desmembró el cadáver con un hacha o un machete y lo colocó en tres agujeros separados junto al río León.

La familia de la soldado latina de 20 años alegó que la acosaban sexualmente en la base militar y que ella no tenía confianza en las autoridades. La falta de respuestas tras su desaparición provocó protestas y la indignación de miembros de la comunidad, activistas y políticos.

Según pudo confirmar Noticias Telemundo, el concilio de legisladores hispanos pedirá en los próximos días al inspector general del Pentágono una investigación independiente del caso. A esta petición se unirán las senadoras demócratas Jackie Speier y Kirsten Gillibrand.

El grupo quiere que la investigación se enfoque en cómo se manejó su desaparición y su muerte, además de la alerta de que estaba siendo acosada sexualmente. Según los legisladores, su denuncia cobra más relevancia cuando las fuerzas armadas reportaron en 2019 un aumento del 3% en los casos de violaciones sexuales en sus filas en comparación con 2018.

La familia de Guillén asegura que la soldado les dijo haber sufrido acoso sexual en la base, aunque nunca lo denunció oficialmente porque creía que nadie la haría caso. “Se toman el acoso sexual, los abusos sexuales, como una broma, no les importa”, indica su hermana Lupe Guillén.

La base de Fort Hood ha indicado en un comunicado que la investigación criminal no ha hallado ninguna conexión entre la desaparición de la soldado y un presunto caso de acoso sexual. Pero el general Scott Efflandt dice haber pedido que se analice el programa de prevención y respuesta contra delitos sexuales para ver si “el clima de mando respalda a los soldados que reportan incidentes” y detectar así “problemas en el sistema”.

Un informe publicado por el Ejército en abril y correspondiente al año fiscal de 2019 registra “una alta tasa” de denuncias de acoso sexual, con 5.5 reportes por cada 1,000 soldados, la más alta registrada. Considera esta cifra “muy preocupante” porque demuestra, añade el informe, que las estrategias de prevención no han logrado los resultados deseados”.