ICE deporta a madre y dos bebés recien nacidos en EE.UU.

Source: EyeEm Mobile GmbH / Getty
La Agencia de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) detuvo y deportó a Christina Salazar junto a sus cuatro hijos, incluidos dos gemelos recién nacidos con ciudadanía estadounidense, en un caso que ha generado indignación y preocupación por el respeto a los derechos constitucionales.
La detención ocurrió el 11 de diciembre cuando Salazar acudió a una cita con agentes migratorios en Houston para abordar su caso. Sin embargo, en lugar de recibir una nueva fecha de audiencia, tanto ella como sus hijos fueron arrestados y deportados rápidamente a Reynosa, México, según un informe del canal KHOU 11 en Texas.
Salazar, de 23 años, había dado a luz a los gemelos apenas tres meses antes de su deportación. Su esposo, Federico Arellano Jr., ciudadano estadounidense y padre de los niños, se encuentra en una batalla legal para traer de regreso a su familia.
Derechos Constitucionales en Debate
Los abogados de Salazar han señalado que la deportación incluye a dos niños nacidos en Estados Unidos, lo que contradice su derecho a la ciudadanía garantizado por la Enmienda 14 de la Constitución.
El abogado de la familia denunció el trato recibido:
“Fueron tratados como si fueran criminales de alto riesgo. Este caso expone el impacto humano de un sistema que falla en reconocer los derechos de los ciudadanos más vulnerables.”
Circunstancias del Caso
La familia Salazar había perdido una cita migratoria el 9 de octubre debido al nacimiento de los gemelos, y se les prometió una nueva fecha que nunca llegó. Pese a estas circunstancias, ICE procedió con su deportación sin ofrecer un proceso legal completo.
El padre de los niños declaró a KHOU 11 que su esposa y sus dos hijos mayores estaban en espera de audiencia migratoria y que el repentino traslado dejó a la familia en Reynosa, México, sin apoyo ni recursos. Salazar no tiene familiares en esa ciudad, lo que agrava aún más su situación.
Debate Nacional
Este caso surge en un contexto de mayor escrutinio hacia las políticas migratorias de Estados Unidos, particularmente ante las propuestas de deportaciones masivas impulsadas por la administración de Donald Trump. Grupos de derechos humanos han expresado alarma, destacando la separación de familias y la deportación de ciudadanos estadounidenses como un ejemplo de los daños colaterales de dichas políticas.