Romane lettuce leaves

Source: Aniko Hobel / Getty

Un brote de E. coli ha impulsado a las autoridades sanitarias de Estados Unidos a pedirles a los consumidores de todo el país que eviten el consumo de lechuga romana si no conocen su origen.

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) dijeron el viernes que el brote se ha extendido a por lo menos 16 estados y ha enfermado a 60 personas, incluidos ocho reclusos en una prisión de Alaska.

La advertencia se extiende más allá de la lechuga picada para incluir cualquier parte de ese vegetal. Los reclusos que se enfermaron en el Centro Correccional de la Montaña Anvil en Nome comieron lechugas cultivadas en Yuma, Arizona, dijo el CDC.

Todavía no se ha identificado la fuente exacta de la lechuga contaminada y, los funcionarios federales han dicho que al parecer provino de Arizona. De los enfermos, al menos 31 personas han sido hospitalizadas, incluidas cinco que desarrollaron un tipo de insuficiencia renal potencialmente mortal conocida como síndrome urémico hemolítico. No se han reportado muertes.

Ningún productor, proveedor, distribuidor o marca común ha sido identificado.

Los síntomas de infección por la bacteria E. coli incluyen calambres estomacales, diarrea (a menudo con sangre) y vómitos. Ocasionalmente, pueden ocurrir complicaciones más serias, incluida la insuficiencia renal.

Los CDC recomiendan a los consumidores que a menos que sepan de dónde proviene la lechuga romana -y que no sea de Arizona- deberían desecharla de inmediato, incluso si ya la han sido comido sin efectos nocivos.

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