CLOSE
U.S.-TEXAS-HIGH SCHOOL-SHOOTING

Source: Xinhua News Agency / Getty

Cuatro minutos, sólo cuatro minutos, tardaron los agentes de policía en llegar hasta la escuela de Santa Fe donde Dimitrios Pagourtzis estaba asesinando a tiros a sus compañeros y profesores, según ha informado el sheriff del condado de Galveston (Texas), Henry Trochesset, a la cadena CNN.

Sin embargo, el tiroteo posterior entre el joven, de 17 años, y los oficiales de policía duró 25 minutos. Finalmente, Pagourtzis, que había pensado en suicidarse, terminó entregándose. Cuando dejaron de volar las balas, ocho estudiantes y dos profesores habían muerto, y más de un decena de personas más habían resultado heridas.

No está claro todavía a cuántas personas mató Pagourtzis a sangre fría y cuántas fallecieron en el tiroteo posterior con la policía, según ha indicado el sheriff, que confía en que las autopsias y las imágenes de las cámaras en la escuela ayuden a dilucidar lo que ocurrió en la mañana del viernes dentro de la escuela.

Pagourtzis actuó sólo, según reporta CNN citando sus declaración ante los investigadores, y perdonó la vida a las personas que le resultaba simpáticas para que pudieran contar su historia. Usó una escopeta recortada y un revolver del calibre 38, que el gobernador de Texas, Greg Abbot, señaló el viernes que había conseguido de sus padres, aunque los investigadores no lo han confirmado aún.

Entre las víctimas se cuenta Shana Fisher, una estudiante que había rechazado las propuestas sentimentales del asesino pese a su asedio durante meses, según ha relatado su madre, Sadie Baze. Harta de su insistencia, hace una semana se levantó en clase y le rechazó públicamente para acabar con su acoso. Le costó la vida. Acababa de cumplir 16 años.