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El número de arrestos de inmigrantes indocumentados en Estados Unidos se disparó un 30% en el último año fiscal (entre octubre de 2016 y septiembre de 2017), según el informe del Servicio de Inmigración y Control de Fronteras (ICE, en sus siglas en inglés) correspondiente a 2017. Este incremento de detenciones se concretó fundamentalmente tras la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca, en febrero.

Éstas son las claves de la actuación de ICE bajo la Administración Trump:

Más arrestos. En total, ICE detuvo a 143.470 personas, frente a las 110.104 del año pasado. Sólo en los ocho meses de mandato de Trump se arrestó a más inmigrantes indocumentados que durante todo el año fiscal de 2016. En porcentaje, prácticamente se podría decir que, por cada dos personas que se arrestaba con Barack Obama en la Casa Blanca, ahora con Trump son tres.

Más inmigrantes sin antecedentes criminales. En 2015 y 2016, con Obama en la Casa Blanca, el 86% de los arrestados tenía antecedentes penales. Ese porcentaje ha bajado en 2017 hasta el 73%. Es decir, ICE sigue centrado fundamentalmente en detener a inmigrantes que han cometido crímenes, pero ha incluido en su punta de mira también a otros sin antecedentes. Sin embargo, la mayoría de éstos otros inmigrantes sí tienen en su contra cargos criminales, es decir, están en búsqueda y captura por haber cometido suuestamente delitos, aunque aún no han sido juzgados por ellos. En total, nueve de cada 10 inmigrantes detenidos son criminales convictos o están acusados de serlo. Esta cifra no se puede comparar con el año anterior porque ICE no desgranó en su anterior informetal nivel de detalle.

Following President Donald J. Trump's decision to revoke the...

Source: Pacific Press / Getty

¿Qué han hecho esos criminales? ICE señala el total de cargos que pesan sobre los inmigrantes criminales (tanto condenados como a la espera de juicio), pero cada persona podría acumular más de un delito, de forma que es imposible saber cuántos han cometido crímenes graves y cuántos han sido detenidos únicamente por saltarse un semáforo o conducir sin licencia. Las ofensas de tráfico son sin embargo uno de los motivos más comunes de detención: se cometieron 68.346 para un total de 127.992 personas, es decir, la mitad de los detenidos pudo haber sido arrestado únicamente por este motivo, convirtiéndose así en un criminal peligroso para el país, según el discurso de la Casa Blanca.

En general, los delitos más comunes son los menos graves: entrar en el país ilegalmente, mentir a la policía, o drogas, por ejemplo. Pero también hay otros graves como asalto, robo, etcétera. Del total de cargos criminales (513.677), los de homicidio constituyeron un 0,3% (1.886), es decir, tres de cada mil detenidos (como máximo, puesto que cada detenido podría haber cometido más de un asesinato) lo fueron por este motivo. Y eso no significa que tres de cada mil inmigrantes indocumentados sea un asesino, sino que, de todos los cometen un delito, un 0,3% como máximo son asesinos o presuntos asesinos.

Más redadas en la comunidad. ICE ha incrementado sus operaciones en la comunidad, es decir, arrestos en viviendas o centros de trabajo, en contraposición con la detención de inmigrantes justo en el momento en el que salen de la cárcel por haber cometido un delito. Eso, por supuesto, incrementa la posibilidad de detener a personas sin antecedentes en vez de a criminales convictos. En efecto, si el año pasado se capturó en este tipo de redadas a 5.498 inmigrantes sin antecedentes, en 2017 fueron 13.600.

ICE arguye que cada vez hay más sheriffs que se niegan a comunicarle cuándo van a liberar a los inmigrantes indocumentados detenidos por crímenes, de forma que no pueden ir a recogerlos a la salida de la cárcel y llevárselos. Esa práctica, que es la base del concepto de ciudad santuario, se incrementó efectivamente en 2017, pero no sustancialmente: en 2015 hubo 7.369 casos, en 2016 hubo 3.623 y en 2017 hubo 8.170.

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