Delcy Rodríguez reconfigura el poder en Venezuela

Se ha revelado que la reciente ola de detenciones y purgas dentro de la cúpula dirigente de Venezuela no es un evento aislado, sino una estrategia coordinada que cuenta, en varios niveles, con el visto bueno de la Casa Blanca.
Según fuentes allegadas al gobierno de Delcy Rodríguez, quien asumió facultades presidenciales “interinas” a inicios de este 2026 tras la captura de Nicolás Maduro, estas acciones buscan “limpiar” el aparato estatal de figuras leales al antiguo régimen que obstaculizan la nueva agenda de cooperación energética con Estados Unidos.
El reporte señala que, aunque las detenciones se presentan ante el público sin explicaciones detalladas, muchas han sido instigadas o aprobadas desde Washington.
Esta colaboración sin precedentes entre la administración del presidente Donald Trump y la facción de Rodríguez ha permitido una reconfiguración del poder en tiempo récord.
El caso más emblemático es el del exministro Alex Saab, cuya detención y posible extradición se negocian ahora como parte de un nuevo orden político que prioriza la estabilidad petrolera sobre la apertura democrática tradicional.
Ya esta noticia genera sentimientos encontrados. Por un lado, se percibe el desmantelamiento de la estructura que causó la crisis; por otro, existe el temor de que se esté gestando un nuevo modelo de autoritarismo ahora bajo la tutela de Washington.
En este complejo 2026, la diplomacia de “puerta cerrada” parece ser la norma. La Casa Blanca ha levantado recientemente las sanciones individuales contra Delcy Rodríguez, facilitando su próxima visita oficial para sellar alianzas estratégicas.
El futuro de Venezuela se decide hoy en despachos privados, mientras el país observa cómo sus antiguos líderes desaparecen de la escena pública uno tras otro.